El cannabis ha acompañado a la medicina desde hace miles de años. En la antigua China ya se usaba para aliviar dolores y, en la Europa del siglo XIX, era parte de los recetarios médicos. Durante el siglo XX quedó relegado por la prohibición, pero en las últimas décadas volvió a la escena gracias a la investigación científica y a cambios en la regulación.
El hallazgo que lo cambió todo
En los años 90, la ciencia descubrió el sistema endocannabinoide (SEC), una red que ayuda a regular procesos esenciales como el dolor, el apetito, el sueño, la memoria y la respuesta inmune.
Los compuestos del cannabis actúan sobre este sistema:
• THC (tetrahidrocannabinol): útil para aliviar dolor crónico y controlar las náuseas en pacientes con quimioterapia.
• CBD (cannabidiol): no produce efectos psicotrópicos y tiene propiedades antiinflamatorias, ansiolíticas y anticonvulsivantes.
Hoy también se investigan otros cannabinoides menos conocidos, como CBG o CBN, que podrían ayudar en enfermedades neurológicas o problemas de sueño.
Avances y medicamentos aprobados
Los avances científicos ya se han traducido en tratamientos concretos:
• Epidiolex® (CBD) para epilepsias severas.
• Sativex® (THC+CBD) para espasticidad en esclerosis múltiple.
• Dronabinol® y Nabilona® (análogos sintéticos de THC) contra náuseas y pérdida de apetito.
Un informe de la National Academies of Sciences (2017) confirmó que hay evidencia sólida del uso de cannabis en dolor crónico y espasticidad, y evidencia moderada en náusea y vómito causados por quimioterapia.
Retos que aún enfrenta el cannabis medicinal
• Estandarización de productos: no todos tienen la misma potencia o composición.
• Más estudios clínicos: hacen falta investigaciones grandes y comparativas.
• Romper el estigma: todavía existe confusión con el uso recreativo.
Lo que viene
La ciencia explora el potencial del cannabis en enfermedades neurodegenerativas, trastornos metabólicos e incluso en oncología. El desafío está en avanzar con más investigación, productos seguros y educación tanto para médicos como para pacientes.
El caso peruano: acceso seguro y regulado
En Perú, el cannabis medicinal es legal desde 2017 bajo la Ley 30681. El acceso funciona así:
• Se requiere receta médica emitida por un profesional autorizado.
• El paciente debe inscribirse en el RENPUC, un registro que permite a las farmacias dispensar el tratamiento.
• Solo se dispensa en farmacias magistrales autorizadas, donde se preparan fórmulas personalizadas con control de calidad.
Es importante aclarar que la flor de cannabis y el autocultivo aún no están permitidos en la normativa peruana.
De esta manera, el cannabis medicinal en Perú representa una alternativa segura y respaldada por la evidencia, siempre bajo supervisión médica y con productos que cumplen estándares de calidad.
